Aunque hace ya un par de siglos que Bobby  nos dejó, este pequeño skye terrier sigue siendo considerado  el “mejor amigo de Edimburgo”.  

Antes de comenzar con la historia de Bobby, conviene mencionar que la que voy a contar es la versión más extendida y popular, aunque lo cierto es que hay varias historias acerca del perrito.

Es difícil comprobar hoy en día qué hay de cierto y qué  de leyenda en el relato. Al ser del siglo XIX y tan recurrente entre la gente, la historia ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los años.

Mi opinión personal es que hay una gran parte que puede ser verdad. ¿Por qué?

Básicamente, Bobby no ha sido el único perro fiel de la historia.

Otros ejemplos de lealtad como Bobby

 Tenemos como ejemplos la historia de Canelo, en España,  el perro que esperó 12 años a su amo en la puerta de un hospital  o la del muy reciente Capitán, en Argentina. El más  conocido quizás sea Hachiko, en Japón, gracias a la película protagonizada por Richard Gere del mismo nombre.

Todas estas historias nos dan  pie a pensar que el comportamiento de Bobby podría haber sido similar en Edimburgo tiempo atrás.

Además, hay pruebas  suficientes tanto de su existencia como del cariño que despertaba allá por el siglo XIX.

 Dicho esto, ¿quién era el perro Bobby, y por qué es tan querido?

Historia de Bobby

Para hablar de Bobby es necesario hablar antes de su dueño, el policía John Gray.

John Gray, para hacer sus patrullas más amenas durante las largas y frías noches de Edimburgo, optó por acompañarse de un perro.

El policía bautizó al perro como Bobby, que fue su fiel compañero durante el resto de sus días.  Lamentablemente John no tuvo una vida demasiado larga, ya que una tuberculosis acabó con él, siendo enterrado en el cementerio de Greyfriars. A su funeral asistieron todos sus seres queridos, incluido Bobby.

La lealtad de Bobby  enseguida emocionó a la gente de Edimburgo, ya que vieron cómo el perro continuaba siendo fiel a su amo, y no abandonaba su tumba de ninguna manera, sin importar que tronara, lloviera o nevara. Y así pasaron los días, las semanas, los meses… ¡e incluso los años!

Bobby ganó tanta notoriedad que casi todos los habitantes de Edimburgo lo conocían y querían.

Sin embargo, hubo un problema, el alcalde Lord Chambers impulsó una ley: los perros debían de tener licencia, o serían ejecutados.

Es decir, que la autoridad local exigía un collar a los perros, y a los que no tuvieran dueño, les esperaba la muerte.

Lord Chambers no era mala persona.  Edimburgo era una ciudad muy sucia, y entonces se creía que los perros, e incluso gatos, eran los causantes de muchas enfermedades (como la peste negra por ejemplo).

Sin embargo, Bobby era todo un icono para la capital de Escocia, así que el mismo alcalde compró la licencia y el collar para Bobby, evitando así tener que sacrificarlo.

Gracias a esto Bobby pudo vivir de forma tranquila el resto de sus días, para acabar siendo enterrado en la entrada del cementerio de Greyfriars, a poca distancia de su amo 

Estatua de Bobby – ¡Prohibido frotar su nariz!

La estatua de Bobby es muy antigua, de la época en la que el perro estaba vivo, poco antes de que falleciera. Es a escala real, lo que nos brinda la oportunidad de saber lo pequeño que era realmente.

La estatua es de 1872, que fue construida gracias a la baronesa Burdett Coutts.  Está situada enfrente de la entrada principal al cementerio de Greyfriars.

Una placa cuenta explica que sus restos yacen cerca de su monumento.

Se decidió poner la estatua en lo alto de una fuente que en su origen tenía dos caños, uno para animales en la parte inferior, y otro para personas en la parte superior.  Hoy en día la fuente no está en funcionamiento, pero la estatua sigue allí.

Forma parte del patrimonio cultural de Edimburgo…¡Aunque su vida corre peligro! ¿Por qué?

Desde hace pocos años se ha instaurado la creencia de que frotar la nariz a Bobby da buena suerte. Desgraciadamente esta nueva “tradición” se ha extendido rápidamente, y es una pena.

La gente no para de frotar la nariz, lo que ha hecho que la estatua se desgaste muchísimo. Incluso han tenido que repararla, pero al poco tiempo vuelve a erosionarse y a estar mal (cada vez peor).

Se pusieron unos carteles hace pocos años rogando a los turistas que no toquen la nariz a Bobby, pero la gente no hace caso alguno. Una pena, porque este acto supersticioso lo único que hace es destruir una parte de la cultura de Edimburgo.

Como reza la placa que hay en la estatua:

Let his loyalty and devotion be a lesson to us all.”

 “Que su lealtad y devoción sea una lección para todos.”- en español

Tumba de Bobby 

¡Ojo! que en el fondo no está aquí enterrado.

La tumba de Bobby que hay en el cementerio de Greyfriars no es original de su época. La que podéis ver la erigió una ONG para perros en su honor en el año 1981. Como hemos dicho antes, se cree que Bobby está enterrado justo en la entrada del cementerio.

Collar de Bobby y licencia 

Por suerte, el collar de Bobby está bien guardado y conservado, a diferencia de su estatua. Se puede ver en el Museo de Edimburgo, que es de entrada gratuita.

También guardan allí la licencia que compró el alcalde Lord Chambers para no tener que sacrificarlo, y explican otras hipótesis sobre quién pudo ser su dueño. Ya os hemos dicho que hay otras versiones acerca de Bobby, así que en el museo las exploran.

Bobby en la cultura popular

Para el público hispanohablante Bobby quizás no sea tan conocido, pero en el mundo anglosajón es mucho más que conocido. ¡Ha aparecido en populares series de televisión, películas e incluso en videojuegos! También es obviamente uno de los souvenirs típicos de la ciudad, como veréis a continuación:

-Futurama y  Bobby:

Para todos los que dicen que los dibujos animados no pueden hacer llorar porque no tienen suficiente entidad dramática, el capítulo “Ladrido Jurásico”  de Futurama les hará cambiar de opinión. Es uno de los episodios que más lágrimas ha arrancado a los espectadores.

El capítulo de Futurama del perro de Fry es una versión actualizada de la historia de Bobby, siendo el perro animado muy similar al original.

-GTA y Bobby:

La popular saga de videojuegos, que desarrolla la saga Grand Thief Auto, entre otros, tiene sus oficinas en Edimburgo. Rockstar  siempre aprovecha cada uno de los GTAs que lanza para incluir referencias a la capital de Escocia.

En el GTA V, en un cementerio, se puede ver a un perrito de características similares a Bobby frente a una tumba con flores.

-Disney y Bobby:

En 1961 Disney hizo una película de imagen real sobre la historia de Bobby basada en la novela de Eleanor Atkinson.

Tuvo buen recibimiento, tanto por parte de la crítica como del público. ¡Y es que, ¿quién se puede resistir al mejor amigo de Edimburgo?!

-Galletas y otros souvenirs de Bobby:

Hay mucha gente que compra las típicas galletas de mantequilla para llevarse un recuerdo de Edimburgo. Están muy ricas, y las tradicionales no son  nada caras. Sin embargo, para los turistas se venden unas con forma de Bobby, por si a alguien le hace ilusión.

Por supuesto,  también hay imanes y demás productos de merchandising sobre Bobby. Seguro que podéis encontrar alguno que os guste.

Sin embargo yo creo que lo mejor que podéis hacer es hacer la foto típica a la estatua (sin frotar la nariz, por supuesto).

Y  como es  tradición, dejar un palo en su tumba para que el alma del perrito juegue.

Si quieres conocer más historias como esta, ¡no dudes en apuntarte al Free Tour de Edimburgo!

 

Author

Bilbaíno de nacimiento, pero escocés por adopción. Soy un apasionado de la Historia en general y de Escocia en particular, Ahora tengo la suerte de poder dedicarme a contarla en Edimburgo como guía turístico, en mi propia empresa :)

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